abogados especialistas en divorcios

Abogados especialistas en Divorcios

Cuando la vida en pareja no funciona, es aconsejable decidir interrumpirla a tiempo, antes que la relación devenga imposible y ello impida alcanzar los acuerdos que, en todo caso, van a ser necesarios.

Es mejor que la pareja pueda conseguir acuerdos a que los imponga un juzgado, que si bien puede resolver algunas cuestiones, ni las puede resolver todas, ni las que resuelve sirven para siempre.

Separarse implica un cambio de vida para todos los miembros de la familia. Lo idóneo es que los cambios puedan acordarse entre la pareja, pues serán más fáciles de cumplir.

Para poder tomar buenas decisiones, que no perjudiquen a ningún miembro de la familia, o que perjudiquen lo menos posible, es necesario que la pareja retenga un mínimo de buen entendimiento y que ambos tengan claro que inician una nueva etapa, que han de afrontar con serenidad y tomar decisiones en aras de mejorar sus vidas y no que tengan como objetivo recriminarse o castigarse por los evidentes errores cometidos durante la convivencia.

Continuar una convivencia, que es claramente perjudicial para la pareja, lo es, y más, para los hijos. Nunca es aconsejable continuar una convivencia con la excusa de que “lo hacemos por los hijos”.  Los hijos serán más felices, si los padres son felices, nunca al contrario.

Antes de tomar decisiones o discutir conceptos con la pareja, es muy conveniente consultar con un especialista en derecho matrimonial, quién puede aconsejar antes y en los primeros pasos, evitando discusiones innecesarias, allanando el camino y facilitando un buen divorcio.

En Escura contamos con un departamento especializado en el área de familia dónde llevamos a cabo numerosas funciones como abogados especialistas en divorcios:

  • Separaciones y divorcios, de mutuo acuerdo o contenciosos.
  • Disoluciones de Pareja, de mutuo acuerdo o contenciosas.
  • Convenios reguladores.
  • Cambios de custodia y responsabilidad parental, régimen de estancias, pensiones de alimentos para los hijos, prestaciones compensatorias o compensaciones económicas, uso y disfrute del domicilio conyugal, etc..
  • Reclamación por impago de pensiones.
  • Liquidación régimen económico matrimonial.
  • Expedientes de Adopción.
  • Conflictos de Patria Potestad. Reclamaciones de Paternidad.

Preguntas Frecuentes sobre el Divorcio

Cuando un matrimonio decide suspender su convivencia es común que nos pregunten qué es mejor: separarse o divorciarse, y que nos pregunten cuáles son las consecuencias que tiene decidir una u otra opción.

La separación

  • Implica el cese temporal de la convivencia o vida en común, manteniéndose, por tanto, el vínculo matrimonial.
  • La Separación suspende temporalmente los deberes y obligaciones del matrimonio: la convivencia, la obligación de guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente.
  • Tras la separación los cónyuges no pueden contraer nuevo matrimonio con otras personas, pues el matrimonio subsiste.
  • Es posible la reconciliación, es decir, restablecer los deberes y obligaciones del matrimonio;basta con una comunicación conjunta al Juzgado en tal sentido.

El divorcio

  • Implica la disolución o extinción definitiva del matrimonio.
  • Tras el Divorcio cesan definitivamente todos los deberes y obligaciones del matrimonio.
  • Tras el Divorcio no es posible la reconciliación, sino a través de un nuevo matrimonio.
  • Los cónyuges pueden contraer matrimonio con otras personas.

En el caso de los bienes muebles, destinados al uso familiar (mobiliario, electrodomésticos, ajuar, etc…), se presume que pertenecen a ambos cónyuges por mitades indivisas, aunque uno tenga una factura a su nombre o sea dudoso quién es el propietario. Solo se salvan de esta presunción los bienes de uso personal de uno de los cónyuges y los que estén directamente destinados al ejercicio de la actividad profesional o laboral de uno de los cónyuges, pues entonces sí le pertenecen en exclusiva.

Esta presunción, de que los bienes muebles son de ambos por mitad, (no es de aplicación a las parejas de hecho), donde los bienes son de quién aparezca como titular o tenga una factura a su nombre.

En Cataluña el matrimonio se rige, salvo que se firme un documento notarial que diga otra cosa, por el régimen de separación de bienes, lo que significa que los bienes son del cónyuge a cuyo nombre se compraron. Si alguno de los cónyuges contribuye con su dinero o con un bien, en una compra a nombre del otro cónyuge, la Ley considera que hace una donación.

Cuando los bienes son inmuebles o un vehículo, el concepto es claro, pues son de aquél que consta como titular en el Registro de la Propiedad o en tráfico.

Por lo tanto, en general, los bienes pertenecen a quien aparezca como titular de los mismos, aunque hayan sido pagados con bienes o dinero del otro cónyuge, pues se entiende que el otro hizo un regalo.

La ley, como regla general, determina que las costas las paga la parte que pierde. Ello implica que ha de pagar los gastos propios y los de la otra parte. Es lo que se llama “condena en costas”.

Sin embargo, la Ley permite al Juez determinar otra cosa (que cada cual se pague lo suyo) aun cuando haya dado la razón a una de las partes, bien porque no se la ha dado completamente, o porque considere que la discusión era complicada y se justifica que las partes acudieran a un juicio.

Los procesos de familia son un claro ejemplo de excepción a la regla general de imponer las costas a quién pierde.

El criterio utilizado por los Tribunales es que en los procesos de familia los asuntos discutidos conllevan serias dudas de hecho y de derecho, afectan a menores y son temas que no pueden resolverse sin la intervención de los Tribunales; por lo que aplican la excepción a la regla general y NO imponen las costas a ninguna de las partes.

Sin embargo, aun no siendo habitual, los Tribunales pueden apreciar mala fe en un Proceso de Familia, al demandar innecesariamente o por cuestiones que son claras, e imponer las costas a una de las partes, pero ello ocurre en procesos de modificación de medidas o en procesos donde se dirimen cuestiones de patria potestad, no en un proceso inicial de separación, divorcio o nulidad.

Para más información consulte la circular “Quién paga los gastos de un proceso de familia”

  • Tributación conjunta: En caso de separación legal o divorcio no es posible realizar una declaración conjunta con el excónyuge.
  • Los hijos: Un divorciado puede tributar de forma conjunta con los propios hijos pudiendo aplicarseuna reducción en la base imponible conjunta de 2.150,-€. En caso de optar por la tributación conjunta, se deberán incluir en la declaración todas las rentas de los miembros de la unidad familiar, con independencia de que resulten o no obligados a presentar declaración.
  • Una nueva pareja: También puede declarar de forma conjunta con la nueva pareja, en los casos de haber formalizado la unión (pareja de hecho).

Para más información: consulte nuestra circular “Particularidades de la Declaración de la Renta en los supuestos de separación y divorcio”

El 20 de abril de 2021 el Congreso de los Diputados aprobó la modificación de varias leyes (Código Civil, Ley Hipotecaria y Ley de Enjuiciamiento Civil) a fin de adecuarlas al nuevo principio:  la naturaleza de los animales es distinta a la de las cosas y, por lo tanto, ya no pueden ser considerados como un “mueble”.

La modificación aprobada en las leyes introduce la posibilidad de pactar sobre los animales de compañía, haciéndolo constar en los convenios reguladores, y sienta los criterios sobre los que los tribunales deben tomar decisiones sobre a quién entregar el cuidado de un animal, atendiendo a su bienestar.

Antes, al ser considerados como “cosas”, las mascotas eran entregadas a quién podía acreditar ser su dueño. Ahora, con las modificaciones aprobadas, en los procesos de familia se podrán incluir los pactos sobre las mascotas en los convenios y tener en cuenta otros aspectos, como cuál es la relación de los animales con los menores (si los hay), quién podrá atenderlos mejor, etc. A partir de ahora también, queda recogido en la Ley que se puede reclamar judicialmente en un proceso contencioso el reparto del cuidado de las mascotas de la familia y su manutención.

Desde 1981 dejar el domicilio familiar por parte de uno de los progenitores no es considerado delito, sin embargo muchas parejas, rota su relación, continúan con la convivencia hasta que un juez dicta una resolución o se firma un convenio de mutuo acuerdo, por miedo de perder algún derecho en relación a sus hijos.

La reciente Sentencia Tribunal Supremo de 14 de octubre de 2015 clarifica y unifica criterios y rechaza absolutamente que la “salida civilizada” de la vivienda familiar, por parte de uno de los progenitores, suponga ceder ningún derecho al progenitor que se queda.

Añade la Sentencia que la “salida civilizada” de uno de la progenitores del domicilio familiar, al iniciarse un proceso de separación, no puede perjudicar al que se va a la hora de decidir sobre cualquier cuestión, como, por ejemplo, a quién corresponde el cuidado de los hijos.

Con esta Sentencia el Tribunal Supremo acaba con el mito de que los juzgados de familia suelen negar la custodia al progenitor que dejó la casa familiar.

Dejar el domicilio familiar no solo supone no perder ningún derecho, sino que puede ser una medida aconsejable durante la crisis matrimonial, pues evita conflictos y favorece la negociación y la suscripción de Convenios de Mutuo acuerdo.

Actualmente, se considera el mejor sistema para los hijos, siempre que no existan circunstancias que lo hagan imposible. Para los Tribunales ya no se trata de una medida excepcional, sino que, al contrario, es lo normal y deseable.

Por ello los Tribunales establecen cada vez más la custodia compartida, aún y cuando uno o los dos progenitores no estén de acuerdo, aunque uno de los progenitores haya ejercido más que el otro el cuidado de los hijos durante la convivencia matrimonial. Una reciente Sentencia del Tribunal Supremo (16-1-2020) recoge que debe justificarse sustancialmente cuando se establece un régimen de custodia monoparental, a cambio de uno de custodia compartida.

Para determinar cuál es el mejor régimen de custodia compartida, los Tribunales consideran que son datos importantes:

  • La práctica anterior de los progenitores en las relaciones con sus hijos
  • Las aptitudes personales de los progenitores: horarios laborales, ayudas familiares, etc.
  • Los deseos manifestados por los menores (si éstos tienen suficiente uso de razón)
  • El número de hijos
  • El cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos
  • El respeto mutuo en las relaciones personales
  • El resultado de informes psicológicos, escolares o de servicios sociales

Para más información consulta la circular “Requisitos de la custodia compartida”

Cuando esto ocurre, y se ha intentado sin éxito rectificar este comportamiento por la vía del diálogo, solo queda acudir a la vía judicial.

Para más información consulte la circular “¿Qué hacer si un progenitor impide la relación de los hijos?”

Los progenitores están obligados por la Ley a alimentar y mantener a sus hijos menores. Cuando se produce una separación o divorcio, los progenitores pactan, o el juez establece, de qué manera debe participar cada progenitor en esos alimentos. Dicha participación en los alimentos debe pagarse, según establece la Ley, hasta la independencia económica del hijo y, como mínimo, hasta que éste alcance la mayoría de edad.

Para más información consulta la circular “Temporalidad en la pensión de alimentos de los hijos”

La ley recoge el derecho de los padres a pedir alimentos para los hijos que convivan con ellospese a que hayan alcanzado ya su mayoría de edad, si los precisan, sin necesidad de que sean los hijos los que acudan a otro proceso declarativo independiente.

La jurisprudencia habla de una convivencia entendida en sentido amplio, considerando que existe esa convivencia incluso en el caso de que los hijos residan fuera por estar estudiando.

Para más información consulte la circular “¿Puede un progenitor reclamar alimentos para hijos mayores de edad?”

Escura es uno de los despachos de referencia en el área de Barcelona y dispone de un equipo de abogados especialistas en divorcios guiado desde el departamento de Derecho de Familia y Sucesiones.

Todo ello con un equipo liderado por Sonia Frouchtman, abogada de larga trayectoria profesional y de reconocido prestigio en esta especialidad. Si desea contactar directamente con un profesional puede enviar un correo electrónico de atención de sfrouchtman@escura.com o bien llamar al 934940131

Contacto


Sonia Frouchtman
sfrouchtman@escura.com
0034 667 723 826

Documentación sobre Divorcio

Solicita Información

    * Campos obligatorios

    Últimas Novedades

    Visita el área de Familia y Sucesiones

    ÁREA DE FAMILIA Y SUCESIONES